¿Funcionan los dispositivos de medición de gas y fugas para productos líquidos?

En la industria alimentaria, la naturaleza del producto empaquetado (seco, sólido, líquido o pastoso) influye directamente en la manera de controlar la calidad del embalaje. Si la medición de la atmósfera protectora (MAP) y de la estanqueidad es sencilla en productos secos, una pregunta que se plantea con frecuencia en el laboratorio: ¿se pueden controlar los envases que contienen productos líquidos o semilíquidos?

La respuesta es sí, es muy posible, pero requiere entender una regla física esencial para proteger los equipos y garantizar resultados confiables.

El secreto de la medición: controlar el gas, no el líquido

Para analizar la composición de los gases (O₂ / CO₂) o buscar una fuga por variación de presión, los aparatos del mercado nunca sumergen sus sensores directamente en el líquido. Funcionan aspirando un fluido gaseoso.

El control de un producto líquido (sopa, zumo, plato en salsa, marinada) es perfectamente realizable, bajo una condición estricta: el envase debe poseer un «espacio de cabeza», es decir, una bolsa protectora de aire o gas situada por encima del producto.

Esta es la bolsa de gas que se va a extraer y analizar. Sin embargo, la cohabitación entre un líquido y un instrumento de medición electrónico plantea dos desafíos técnicos importantes en la línea de producción:

  1. El riesgo de aspiración accidental del líquido

Para realizar la prueba, una aguja perfora la película o el sellado del envase. Si la bolsa de gas es demasiado pequeña, o si el embalaje se manipula bruscamente, el líquido puede ser aspirado directamente en el circuito del aparato. Este fenómeno provoca instantáneamente la obstrucción de la aguja o la saturación de los filtros, y requiere una intervención técnica para limpiar el sistema antes de poder reanudar las pruebas.

  1. La alteración de los sensores por la humedad

Incluso sin aspirar directamente el producto, los líquidos o las salsas generan una alta humedad ambiental en el interior del envase. Si esta humedad o microgotitas se infiltran en el aparato, esto puede ensuciar las células de medición y distorsionar temporalmente los resultados (mensajes de error, falsas alarmas de no conformidad), ralentizando así la cadencia de los operadores al final de la línea.

En resumen: Probar un envase de producto líquido no plantea ningún problema tecnológico, siempre que el operador aplique el método correcto para apuntar a la bolsa de gas sin aspirar material fluido.

 

¿Cómo adaptar estos requisitos de medición a la realidad del terreno con el elyos®?

Aneolia_Elyos®es – Fuite_ O2 CO2Dado que la precisión del gesto y la protección de los sensores son esenciales para el éxito de la prueba, elegir un equipo adecuado es crucial. En este marco riguroso intervienen las recomendaciones de nuestros expertos metrólogos para la utilización del elyos®.

Para productos puramente líquidos (como jugos o aceites), se recomienda encarecidamente evitar el uso del aparato. Por el contrario, si envasa productos semilíquidos, viscosos o que incorporan jugo (como platos preparados o marinadas), elyos® es perfectamente capaz de validar sus envases, siempre y cuando cumpla con tres estrictas reglas de seguridad:

  • Apuntar estrictamente al espacio de la cabeza: La aguja de toma de muestras nunca debe sumergirse en el material. Debe permanecer en la bolsa de gas superior.
  • Incline estratégicamente el envase: Realice la picadura en un área donde se haya acumulado líquido frente a la aguja, para maximizar artificialmente el tamaño de la bolsa de gas.
  • Utilizar y vigilar los filtros de protección: Asegúrese de que el filtro hidrofóbico del aparato esté siempre perfectamente colocado y seco. Sirve como barrera definitiva para bloquear la humedad antes de que llegue a los sensores del instrumento.

En resumen

Para preservar la longevidad de su parque de instrumentos y garantizar la fiabilidad absoluta de sus análisis de gas y fugas, reserve el uso del elyos® a embalajes sólidos, secos o dotados de un volumen de gas suficiente.

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