¿Cómo controlar una red de fluidos médicos?
En las instalaciones sanitarias, los sistemas de fluidos médicos desempeñan un papel esencial en la atención al paciente. El oxígeno médico, el aire médico, el vacío, el óxido nitroso o el dióxido de carbono deben ser transportados a las tomas de pared con un alto nivel de fiabilidad.
Un error de conexión, una falta de identificación o una anomalía de presión pueden tener consecuencias importantes. Por ello, los controles realizados durante la instalación, el mantenimiento o las verificaciones periódicas son indispensables.
¿Por qué analizar las redes de fluidos médicos?
Las redes de fluidos médicos deben permitir a los cuidadores acceder al fluido correcto, en la toma de pared correcta y a la presión correcta.
Los controles tienen varios objetivos:
- Comprobar la naturaleza del fluido distribuido
- Controlar la concentración de oxígeno
- Medir la presión disponible
- Detectar una posible conexión incorrecta
- Validar la conformidad de una instalación nueva
- Realizar operaciones de mantenimiento preventivo
Estas verificaciones son particularmente importantes en:
- Hospitales
- Las clínicas
- Centros de rehabilitación
- Los establecimientos de asistencia médica
- Los quirófanos
- Servicios de cuidados intensivos

¿Qué gases se controlan normalmente?
Según el tipo de instalación, pueden estar afectados varios fluidos:
Oxígeno médico (O₂): El oxígeno es el fluido médico más controlado. El análisis permite, en particular, verificar:
- Que la toma de pared distribuye bien el oxígeno
- Que la concentración es conforme
- Que no hay ningún error de conexión
Aire medicinal: El aire medicinal se utiliza en muchas aplicaciones hospitalarias y debe estar claramente identificado para evitar confusiones con otros fluidos.
Óxido nitroso (N₂O): Presente en algunos establecimientos de salud, también requiere controles de conformidad durante las operaciones de instalación o mantenimiento.
Dióxido de carbono (CO₂): Algunas aplicaciones médicas pueden requerir la verificación de la presencia de CO₂ para asegurar el buen funcionamiento de la red en cuestión.
Sistemas de vacío médico: El vacío también forma parte de las redes técnicas controladas durante las verificaciones reglamentarias.
¿Qué características buscar en un analizador de fluidos médicos?
No todos los analizadores de gas son adecuados para el control de las redes hospitalarias.
Por lo general, un dispositivo dedicado debe ofrecer:
Identificación rápida del fluido: el técnico debe poder confirmar inmediatamente que está conectado a la toma de pared correcta.
Una medición fiable del oxígeno: La concentración de O₂ es a menudo uno de los principales criterios controlados durante las intervenciones.
Una medición de presión: la presión disponible constituye una información esencial para validar el buen funcionamiento de la red.
Un uso portátil: Las operaciones de control se realizan generalmente directamente in situ, a veces en varias decenas de tomas murales. La movilidad del instrumento constituye, por tanto, una ventaja importante.
Un cumplimiento de los requisitos reglamentarios: Las intervenciones en las redes de fluidos médicos deben respetar procedimientos normativos específicos. El equipo de medición utilizado debe adaptarse a este entorno.

Control de fluidos médicos: ¿laboratorio o campo?
A diferencia de algunos análisis realizados en laboratorio, los controles de las redes médicas se llevan a cabo directamente en los edificios.
Los técnicos a menudo deben:
- Circular en diferentes servicios
- Intervenir en las habitaciones
- Realizar controles en los quirófanos
- Comprobar un gran número de tomas sucesivamente
La facilidad de uso y la rapidez de las medidas se convierten entonces en criterios esenciales.
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Para satisfacer las necesidades de los instaladores, mantenedores y operadores de redes de fluidos médicos, Anéolia ofrece el Mercury® 2024, un analizador especialmente diseñado para el control de tomas de pared y redes de gas en entornos médicos. Permite comprobar la concentración de oxígeno, la presión de la red y, opcionalmente, detectar el CO₂.
Conforme a la norma NF EN ISO 7396-1, el Mercury® se utiliza durante las operaciones de recepción, mantenimiento y control de redes de fluidos médicos en hospitales, clínicas, centros de rehabilitación y otros establecimientos sanitarios.
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